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Puppy Love

Blog EntryTrucos para mantener una relacion de pareja ????Jul 20, '08 4:04 AM
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TRUCOS PARA MANTENER UNA RELACIÓN DE PAREJA.
 
POR JUAN ANTONIO BARRERA MÉNDEZ
 
·        Los  pequeños detalles de los hombres y las mujeres
·        La inversión emocional
·        Elementos indispensables para mantener una relación

Sugerencias para el cambio

 

 

 

Los pequeños detalles

La sexualidad es inherente al ser humano, la forma de comportarse como mujer u hombre, tiene que ver con diferentes patrones (sociales, culturales, espirituales, económicos y personales). 

 

Generalmente en la etapa del noviazgo, los miembros de una relación ponen a prueba sus estrategias conscientes o inconscientes para relacionarse con el otro.  Es justo en esta etapa en donde las consideraciones con la pareja se vuelven más evidentes, mediante los “pequeños detalles” que se brindan en la convivencia cotidiana.  Estos pueden incluir: una llamada telefónica, enviar flores, dar regalos, escribir una carta, invitaciones a comer, salir al cine, la playa o algún otro espectáculo, compartir un pasatiempo o actividad recreativa, por supuesto incluye los besos, caricias y contactos íntimos habituales o experimentar nuevas estrategias sexuales (posiciones, formas de seducción, incorporar algún juguete sexual o ropa sexy para la ocasión), así como las palabras de cariño hacia la otra persona. 

 

Estos “pequeños detalles” pueden irse desgastando a medida que una pareja pasa a otras etapas de la relación en el tiempo (vivir juntos o casarse, la llegada de los hijos, nido vacío y vejez, soledad y muerte). 

 

La relación de pareja es como un jardín,  todos los “pequeños detalles” que se tienen desde el inicio, cuando por alguna razón no se mantienen o se reinventan en las siguientes etapas, se va desgastando y la pareja puede estar en riesgo de separarse o de mantenerse hasta el final de sus días, pero en lo que yo llamo “divorcio psicológico”.  La persona puede estar en el plano de lo físico, pero está ausente en lo emocional, sin compartir lo que un día disfrutaron y les llenaba de gozo.

 

La inversión emocional

La convivencia cotidiana va desgastando la relación de pareja como una enfermedad crónica degenerativa. Es decir, las costumbres, la rutina, el dar por obvias algunas formas de convivencia (ir al super, el cuidado de los hijos, salir con los mismos amigos o familiares, etc), se van apoderando peligrosamente de la relación de pareja y la van desgastando.

 

De la misma manera la inversión emocional que cada miembro hace puede dar como resultado una forma en desequilibrio de parte de alguno de los miembros.  Así, mientras uno tiene atenciones con el otro se va cansando al invertir; alegrías, atenciones, preocupaciones, apoyos, algunas formas de solidaridad, caricias, y más, el otro podría no darse cuenta de ello.  De esta manera la balanza o inversión emocional se carga de un solo lado, trayendo como consecuencia que el que da, se siente no correspondido y el que recibe siente que se merece eso y mas, produciendo resentimientos y frustraciones que tarde o temprano saldrán a la luz.

 

Cuando una persona hace una inversión emocional y siente que no es correspondida, se van produciendo heridas que posteriormente serán difícil de sanar, alejando a la pareja.

 

Elementos indispensables para mantener una relación

El conflicto o los problemas son inherentes a la relación de pareja, es lo único que está garantizado en ella.  No es que tenga una visión pesimista de la vida, sino que cada persona es un ser único e irrepetible, con una historia personal y con unos gustos particulares.  La media naranja es un concepto mítico, junto con otros como el amor eterno. 

 

Una relación de pareja tiene al menos como las patas de una mesa tres elementos  para poderse sostener:

  1. Pasión (integrada por; interdependencia emocional, atracción física y un bajo nivel de indiferencia),
  2. Intimidad (integrada por; altruismo, admiración y tenerse en cuenta) y
  3. Compromiso (integrado por; baja desconfianza en el otro, alto respeto mutuo y baja incompatibilidad en los objetivos de la relación). (Naldesticher, citado en Díaz 1996)[1]

 

Cuando una pareja siente segura a la otra persona, justamente por el compromiso de que el otro va estar ahí porque ya tienen “equis” tiempo juntos, se van olvidando del factor sorpresa de la relación, esto es, ir resignificando la relación o buscando nuevas formas de convivencia para ponerle sabor a la interacción entre ambos miembros.

 

La monotonía una vez más se va metiendo y desgasta en diversos planos a la pareja (lo físico, emocional, espiritual, etc.).  Ello se debe a que en cada etapa de una relación ambos miembros se van llenando de obligaciones y estas les absorben  sin hacerse conscientes que ellos también son importantes para la continuidad de una sana relación, en donde ambos pueden seguir creciendo. 

 

Por lo tanto, puede ser que uno o ambos miembros se olviden de sorprender al otro.  Cuando sólo uno de los integrantes “sí sigue sorprendiendo al otro”, puede ser que este finalmente se canse al no encontrar un eco en el otro, pues la relación y la responsabilidad del rumbo de la pareja es de dos.

 

Finalmente, es importante considerar en relación a la personalidad de ambos miembros, hay personas a quienes les gustan las sorpresas y hay a quienes no les gustan, compartir lo que le agrada o desagrada a cada uno les da la posibilidad de ser más compatibles en este aspecto.  Cada combinación de pareja es única e irrepetible, pero comparten rasgos con otras en lo positivo y en lo negativo.  A veces los rasgos de personalidad diferentes en cada de los miembros atraen, en ocasiones son las similitudes y las semejanzas de uno y otro.

 

Cada pareja ha de ser analizada y entendida por sus rasgos de personalidad y por el contexto social y cultural en donde se desarrollan.

 

Sugerencias para el cambio

  • Seguir siendo novios a pesar del paso del tiempo.
  • Incluir el factor sorpresa con la finalidad de seguir haciendo crecer la relación.
  • Dedicar un tiempo exclusivo para la pareja.
  • Saber dar y recibir en la inversión emocional entre ambos.
  • Aprender a conocerse y respetar la individualidad de cada uno.
  • Innovar en el terreno del trato social, emocional, psicológico y sexual.
  • Mantener una visión positiva del otro a pesar de los conflictos, pues se es un equipo y el desempeño del mismo es responsabilidad de dos.

 

Una reflexión final

La relación de pareja es como un jardín y lo que hace más importante a tu rosa es el tiempo que le dedicas cada día.

 

 

Lic. Juan Antonio Barrera Méndez
Atención y Tratamiento Psicológico
Aragón 87-4, Col. Álamos, C.P. 03400
Del. Benito Juárez, México, D.F.
55-19-37-53


[1] Diaz-Guerrero R. & Díaz-Loving R. (1996). Introducción a la psicología, Editorial Trillas, México.

 


Blog EntryCuando el amor se convierte en adicciónJul 20, '08 3:47 AM
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Cuando  el  amor se convierte  en adicción

 

Alejandra Palacios Banchero

Psicóloga Clínica y Comunitaria

 

Cuando una persona no logra liberarse de una relación sentimental que le produce daño y perjudica su salud física y mental, la relación se convierte en obsesión.

 La  persona no es feliz ni con la pareja ni sin ella, pues ha  ingresado a un círculo vicioso similar al que ingresan aquellos individuos adictos al  alcohol, las drogas, el juego  u otras. Así como aquellos  necesitan y toleran  cada vez más cantidad de tóxicos para poder funcionar, la persona "adicta al amor" soporta increíbles cantidades de sufrimiento en la relación que ha establecido.

Estos individuos que por una u otra razón tienden a manejar sus problemas a través de la manipulación y el control de otros, se  “enganchan” en una relación sentimental con personas  inadecuadas que por lo general son incapaces de comprometerse emocionalmente en la relación. El individuo la percibe desvalida, necesitada o que requiere de alguna transformación y se erige como responsable de su “salvación” o de su transformación, creándose así una codependencia o adicción.

En base a esta premisa falsa, tiene la creencia de que con el “poder de su amor” logrará retener a la pareja, satisfacer sus carencias o lograr su transformación y busca cualquier pretexto para mantener la relación, a pesar del maltrato y rechazo que recibe. Temen enfrentar la realidad y  las consecuencias que un cambio de actitud o de comportamiento produciría en sus vidas. 

Relaciones de este tipo se  caracterizan por ser dramáticas, caóticas, llenas de excitación, sufrimiento y un alto grado de erotismo y sexualidad.

Por lo general, la seducción, y la sexualidad definen la relación.  Hay una supuesta “buena sexualidad en una  mala relación sentimental”. El esfuerzo por complacer se centra particularmente en esta  área, que  probablemente es utilizada como “disfraz” para esconder carencias afectivas y la necesidad de ser abrazado, protegido, amado.  Por esta razón los encuentros sexuales, especialmente al inicio de la relación o después de un distanciamiento o cuando no hay formalidad en la relación (amantes) ,  se suelen distinguir por el   encanto, romanticismo, erotismo y sensualidad En la dinámica de la “adicción al amor”, los intentos por retener y/o cambiar al otro, vinculados con el manejo y el control, se convierte en  una lucha continua en la que uno es el que “soporta” ser herido, humillado, violentado, mientras el otro  desprecia,  maltrata, se deprime, llora, suplica  o provoca mayor alejamiento emocional. Muchos siguen juntos pero distantes, sin romper totalmente la relación, causando con esto, mayor dependencia y adicción. 

La relación adictiva es progresiva. El intento de controlar y dirigir la transformación de la pareja, va haciendo que poco a poco  quede a merced de ésta. El controlador pasa a ser controlado, mientras va abandonando sus intereses personales.

En este estado, siente enojo, ira, impotencia, frustración. Sus pensamientos se vuelven obsesivos, con celos irracionales, ideas de venganza, planes imaginarios para someter a la pareja o lograr su atención, inclusive puede realizar actuaciones que provoquen o estén encaminadas la atención o el acercamiento de la pareja. No logra manejar sus emociones ni resolver sus conflictos  y presenta síntomas físicos y psíquicos de estrés.  Baja su autoestima, pierde la confianza en sí mismo, reprime sus emociones, no logra poner límites, se muestra poco asertivo, no logran comunicar lo que piensan y siente. Pierde el control de su vida y funciona alrededor de las decisiones y la voluntad del otro.

Si la pareja se distancia o romper la relación, puede presentarse el “síndrome de abstinencia” similar a cualquier adicto, con un estado físico y mental de profundo dolor, sensación de vacío, insomnio, llanto, angustia, culpa, humillación, creada por el miedo a la soledad, al abandono, a ser rechazado e ignorado.  La autoestima se encuentra gravemente lesionada, la salud deteriorada, mientras la dependencia se va  haciendo mayor y más perjudicial.

           Recuperarse o prevenir esta adicción es posible con voluntad y esfuerzo. A modo general señalamos algunos pasos a seguir:

  • Acepta que tienes un problema y que debes buscar la solución..
  • Enfrenta la realidad de la situación con honestidad, sin fantasías, engaños o mentiras.
  • Procesa y resuelve  el dolor que llevas por dentro.
  • Libérate de la carga que tienes por dentro, hablando de tus sentimientos y emociones con alguien de tu confianza. Busca ayuda profesional si es necesario.
  • Analiza tus patrones de conducta y ten la disposición y el valor de cambiar aquellos comportamientos que te perjudican y perjudican a otros.
  • Ten siempre presente que  cada persona es responsable de sí misma y no necesita cambiar o controlar a los demás para sentirse bien, pues para sentirnos bien solo necesitamos controlarnos y cambiarnos a nosotros mismos.
  • Hay que vivir la vida plenamente y dejar vivir a los demás con libertad, con respeto,   cuidándonos y amándonos primero a nosotros mismos para así tener la capacidad de  amar a los demás.

Blog EntryConsejos para parejas en conflictoJul 20, '08 3:39 AM
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CONSEJOS PARA PAREJAS EN CONFLICTO.

 

Las relaciones humanas interpersonales son complejas, porque suponen una interacción entre personas con distintos pareceres, historia personal, costumbres y tradiciones, actitudes motivaciones, etc.  En las relaciones de pareja,  sin embargo, es donde más se nota la dificultad de la adaptación de uno al otro.

Llevar una buena relación de pareja no es un hecho espontáneo es necesario, construir ,con esfuerzo, una relación positiva. Es preciso desarrollar intereses comunes, que mantengan unida a la pareja, además por un vínculo que es el que ocupa el tiempo libre. Desarrollar del mismo modo tolerancia con respecto a las opiniones, puntos de vista, pareceres y hasta disgustos y mal humor del otro.

 

Ser pareja de alguién supone:

 

                              Ser necesario para la pareja

                               Complementar productivamente a tu pareja

                               Desarrollar una empatía total con tu pareja.

                              Asumir la responsabilidad de todos los hechos derivados de la relación.

                              Manejarse en un compromiso mutuo de fidelidad y respeto

 

Establezca un acuerdo de confianza…

 

. La confianza destierra el temor al rechazo, al ridículo, genera la amistad y la intimidad y procura la aceptación total del otro.

Como crear ese clima:

                               Háblense abiertamente uno del otro

                              Sea reciproco en la apertura

                              Exprese apoyo y aceptación incondicional a su pareja

                              Sea consistente (no rígido) en su conducta y valores

                              Sea capaz de escuchar y expresar calidez, cuando no tenga respuestas  ni   soluciones

                               No haga promesas que no pueda cumplir.

 

Conflictos

 Si Ud. reconoce que en su relación de pareja hay conflictos que muchas veces desembocan en crisis, es hora de escuchar consejos.

      Busque ayuda profesional (Psicólogo, Consejero o Psicoterapeuta), le    ayudaran a enfocar sus  problemas y soluciones con objetividad e imparcialidad.

      Si sus problemas se originan en la manera de ser: defectos o problemas  de personalidad busque una psicoterapia y una terapia de pareja.

      En caso que no sea posible acudir por ayuda profesional:

 

Haga lo siguiente:

 

ü                             Pida a su pareja conversar sobre el conflicto o problema.  Hágalo en un lugar público (café, Restaurante,  parque, etc.) no en el hogar.

ü                             Para lograr esta cita llame a su pareja por teléfono al trabajo y propóngale esta conversación.

ü                             Durante la conversación trate de ser objetivo(a) y siempre mantenga la calma.

ü                             Siempre esté pendiente de razonar y ser lógico(a) antes de ser ganado por sus emociones o reacciones viscerales.

ü                             En la conversación agote todas las posibilidades del problema su causa y sus consecuencias.

ü                             No salga del contexto del problema no se remonte al pasado para “sacar” otros problemas surgidos en esa época.

ü                             Siempre considere que siempre no hay una única persona responsable del problema.  A veces, por omisión la pareja también tiene algo de culpa.

ü                             Si el problema se origina por una culpa evidente suya, acéptelo y discúlpese con quienes hayan sido dañados.  Prometa no volver a cometer esa falta y trate de enmendar su comportamiento que lo ha llevado a esa falta si quiere mantener la armonía en su relación de pareja.

ü                             Ser tolerante en todo momento, aún si es objeto de hostilidad y agresión verbal.  Diga ¡ya te desahogaste! ¡calma! ¡déjame explicarte!

 

 

Las relaciones de pareja, fundadas en el amor, pasan  por estados de pasión,

momentos que tienden a bajar y subir. Aprendamos a reconocer esos momentos

para mantener la relación, no sólo por la pasión, sinó por el vínculo de la amistad,

los intereses comunes, las actividades  compartidas, de esta manera la relación será duradera.

 

 

 

El amor maduro supone libertad. Libertad para que su pareja se desarrolle, haga realidad sus sueños, expectativas, vocaciones, satisfaga sus necesidades...supone también confianza que le permita actuar

En libertad, sobre la base del respeto y la fidelidad

 

Luis Echegaray Vivanco

Psicólogo


Blog EntryConceptos básicos sobre el amorJul 20, '08 3:32 AM
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CONCEPTOS BASICOS SOBRE EL AMOR

Hace casi un siglo que el amor lo han unido a la institución familiar, es decir, al matrimonio. Anteriormente casi todos los matrimonios eran concertados. El marco familiar no tenía nada que ver con el amor. Se casaban por conveniencia esperando que con el tiempo surgiera el afecto o no. Eso era lo de menos. 

La evolución social y cultural, la igualdad entre sexos, propiciaron la libertad de elegir pareja. Paradójicamente los divorcios, separaciones han aumentado de forma considerable.

De ello podemos deducir que el amor no es algo inherente al matrimonio, ni que la convivencia estable y duradera es consecuencia del amor. Por lo menos no del amor romántico.

El amor apasionado, romántico, aquel que no ve defectos, ni dificultades, ese que da fuerzas y entusiasmo, no es ni mucho menos el que crea la estabilidad y la felicidad de la pareja.

El amor ha de implicar respeto hacia el otro y hacia uno mismo (no se nos olvide). Debe proporcionar una relación equitativa (dando más o menos en cada tema al 50% aproximadamente). No se puede depender, ni que dependan en los sentimientos (si me deja no valgo nada). El amor ha de dejar independiente al otro (si sale con amigos es que no me quiere). El amor requiere esfuerzo, sentido común, voluntad de llegar a acuerdos, flexibilidad, picardía, comunicación, intereses comunes, cariño y sentido del humor, a fin de mantener la ilusión y el deseo.

El amor casi siempre comienza a decaer en el marco de la convivencia, entre otras cosas porque desciende el grado de idealización. Muchas personas piensan que el amor lo puede todo, que si fracasan en la relación es porque no estaban enamorados, porque no han encontrado la persona idónea. Este error hace que no se realicen los esfuerzos necesarios por ambas partes para mantener a la persona que queremos a nuestro lado. Por ambas partes, lo subrayo porque en el momento que uno de los dos empiece, como costumbre, a dar más, el equilibrio se pierde.

Un objetivo realista que haga crecer a la pareja es el de ser responsable de la propia felicidad en armonía con la del otro. Si alguno de los dos, consciente o inconscientemente, pretende abusar obteniendo la mayoría del tiempo más privilegios, la estabilidad se rompe.

Todo esto se aprende y generalmente aunque se tenga mucha edad casi nunca es tarde. Hay que empezar por encontrar una persona que nos atraiga con las cualidades que más nos gustan (inteligencia, bondad, atractivo físico, educación, fidelidad...), pero esto es la punta del iceberg, el trabajo que viene después es lo que hará que conservemos el amor.

Primero debemos saber lo que nos espera. No es lo mismo "ser novios" que convivir. Como dice el refranero español "de novios mieles, de casados hieles". La primera etapa (de novios) que es la más fácil se caracteriza por: 

* Un bajo nivel de responsabilidades
* Un alto porcentaje dedicado al ocio
* Alto grado de novedad
* Alto intercambio de conductas gratificantes o halagadoras
* Falso conocimiento de expectativas futuras

La baja tasa de responsabilidades

En la mayoría de las situaciones, cuando una relación comienza pasa bastante tiempo hasta que se establece un compromiso. Este periodo facilita la valoración positiva de las conductas de ambos que se viven sin prejuicios y con libertad. No hay que pagar letras, ningún acuerdo explícito que obligue a nada, ni responsabilidades. El sentimiento, el deseo y la atracción es lo que motiva a que se salga con más frecuencia. Sin embargo, hay que pensar que todo esto cambia en el momento que se empieza a convivir.

El tiempo dedicado a diversiones

Después de una jornada de trabajo o de estudio los novios se dedican ha charlar, bailar, deporte, relaciones sexuales...., es decir, a cosas placenteras. En la convivencia todo este tiempo desciende.

Nivel de novedad

En la primera etapa de la relación, casi todo son novedades, en su mayoría agradables. Esto contribuye a mantener el interés inicial mutuo. Como sabemos la facultad de sorprender es gratificante y motivadora. Iniciada la convivencia, el grado de novedad desciende. Si las expectativas eran muy elevadas, o no trabajamos este área, la desilusión puede empezar a instaurarse.

Intercambio de conductas gratificantes

El sentimiento de felicidad entre dos personas depende en gran parte del número de comportamientos agradables que realicen ambos. En la época de noviazgo el intercambio de dichas conductas suele ser muy alto. La convivencia hará que veamos a las personas más reales, la idealización decrece, surgen los problemas.. es por tanto, cuando debemos aprender a solucionar las distintas dificultades.

Expectativas

El mundo imaginario que se haya hecho de la pareja es muy perjudicial para luego la convivencia. La realidad no tiene nada que ver con el concepto idealista del amor. Muchas veces, esas falsas expectativas, es porque en el noviazgo nos han vendido una imagen que no era. También puede ser porque nos hemos creado nosotros mismos a una persona que no existía. El cuidado que pongamos en este aspecto es fundamental para el buen desarrollo de la convivencia. Es mejor pecar de realista que de idealista.

Como podemos apreciar la etapa de conocerse, de noviazgo es más gratificante que ninguna otra. Es cuando realmente disfrutamos y nos hacen disfrutar sin responsabilidades, ni deberes, ni deudas. No hay que precipitarse por tanto en convivir, y mucho menos en tomar decisiones impulsivas. Analizar la situación dejando al lado lo emocional nos ayudará a resolver con menos equivocaciones si vivimos una vida en común. Medir paso a paso que responsabilidades adquirimos, saber que pasaremos más tiempo con tareas propias del hogar (lavar, cocinar..), como será esa persona para compartir esas tareas, que defectos y virtudes encontraremos en la convivencia, que podemos esperar en el futuro (de trabajo, de relación, de comunicación, de fidelidad..) de esa persona, nos hará decidirnos con más equilibrio y generalmente, realizaremos una elección más correcta.

Debemos pensar que ninguna pareja "per se" es feliz o problemática (aunque por supuesto con unas personas te llevas mejor que con otras). Pero ni los caracteres opuestos se atraen, ni hay que buscar almas gemelas. Si hay que trabajar las habilidades que nos permitan aceptar, aprender como resolver los problemas, hablar sin insultar, sin críticas, llegar a pactar acuerdos y saber hacerse respetar, entre otras.

Recordemos que si nos comportamos de forma agradable con el otro; él o ella se sentirá motivado a comportarse de la misma manera. Lo que aumentará la satisfacción a seguir siendo agradables por ambas partes. Si además, no permitimos, de forma suave, que nos traten mal ayudaremos a establecer este círculo tan importante para la convivencia. Las dos personas se verán recompensadas para seguir con las conductas placenteras. La rigidez y el autoritarismo son tan enemigos de la relación como el darse por entero.

Rosario Rebull


Blog EntryAmor en el trabajoJul 20, '08 3:26 AM
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AMORES EN EL TRABAJO.
 
POR PSIC. JUAN ANTONIO BARRERA MÉNDEZ
 

Índice

Antecedentes

  • ¿Cómo empieza la relación?
  • Consecuencias positivas
  • Consecuencias negativas
  • Sexualidad y trabajo
Sugerencias para el cambio
 
 

Antecedentes

Los sitios para conseguir una pareja pueden ser tan variados como las diversas formas de interacción que establecen las personas: el parque, la iglesia, la escuela, una fiesta, un velorio, un incidente de tránsito o ¿por qué no? el trabajo.

 

Donde se conjuntan la sexualidad humana, la necesidad de amar o de ser amados, el experimentar un aventura, el tentar a lo prohibido, el iniciarse en las redes del amor, en fin, tener una relación de pareja en el trabajo, tiene sus consecuencias positivas o negativas como todas. 

 

¿Cómo empieza la relación?

Muchas son las formas en como una pareja se conoce y se une; las diferencias, las semejanzas, la proximidad, el trato continuo, el ser complementario, el trabajar en equipo, el tiempo excesivo que se pasa en una oficina, el tentar a lo prohibido, el hacerse el día más agradable, el completar lo que no se tiene en casa o con la pareja oficial, en fin, la gama es impresionante.  Van del mutuo acuerdo, el convencimiento o hasta la presión hostigante del acoso en los casos más extremos y desagradables.

 

En muchas ocasiones no se tienen contempladas las mismas expectativas de vivir juntos en pareja, pues bien podrían tratarse de relaciones más de conveniencia, lúdicas, pasionales o complementarias únicamente.  Sin embargo, generan el mismo desgaste emocional que una relación fuera de este contexto.

 

La combinaciones son tan bastas como las parejas existentes, en unas puede tratarse de un secreto a voces: el jefe con la secretaria, los compañeros que realizan su trabajo juntos y andan todo el día en convivencia, un empleado(a) menor categoría con la/el jefe(a), los que buscan un pretexto para pasar la mayor parte del tiempo al lado del otro, los que se necesitan mutuamente para realizar algún proceso de producción, pasan a la lista también las menos probabilísticas, el presidente de la empresa con alguna persona de mensajería o de intendencia, en fin, cada una de ellas podría ser un caso único.

 

Cupido hace su presencia muchas veces sintiendo aversión o rechazo por la persona y posteriormente se le ve el lado positivo, cuando se sienten atraídas.  Las parejas en el trabajo, pueden interferir los objetivos de la empresa, por eso en algunas ocasiones desde la firma de la contratación se les hace ver esta restricción a los empleados, lo cual a veces funciona para alejarlos o intentar no obstante los riesgos.

 

Consecuencias positivas

En la parte de lo positivo, motiva a las personas a no faltar, ser más creativo, eficiente, productivo, estar de mejor humor, hacer más llevadera la carga cuando se trata de trabajos rutinarios o cargados de mucho stress.  En el caso de los empleados responsables, contagian a los demás de optimismo y ganas de vivir, viéndoseles en general de buen humor, ponen su granito de arena a fin de lograr los objetivos de la empresa.  Colaboran a hacer un clima organizacional más positivo y pueden estar más satisfechos con su trabajo y por su puesto con su relación.

 

Los romances en la oficina, pasan por el enamoramiento común entre las relaciones de la vida cotidiana, al mismo tiempo por arriesgarse a tener intimidad dentro de las instalaciones, lo cual puede ir desde un simple roce de labios, un beso apasionado, hasta voltear de cabeza la oficina terminando en una relación sexual.

 

Consecuencias negativas

Si la situación que viven los miembros implicados es de conflicto, entonces la dinámica de la propia pareja, es capaz de influir de forma negativa no solo entre ellos mismos, sino entre los compañeros de trabajo, pudiendo llegar al terreno de la vida familiar de ambos, todo ello también en detrimento de la empresa.  

 

Si existe un beneficio abierto hacia alguna persona, no tardan en salir las murmuraciones, los rumores, los celos, la envidia, pudiendo llegar hasta el cambio de plaza o el cese del contrato por presiones externas o internas de los implicados u otros terceros.  Si se trata de personas con cierto poder, pueden bloquear los procesos productivos de la pareja con tal de hacer sentir, su fuerza abierta o veladamente, por supuesto en detrimento de la empresa.  Todo ello, sin contar el gasto interno en recursos humanos (ocupar tiempo para contar lo sucedido a los compañeros o perder el tiempo en estar  transmitiendo rumores, chistes, etc.) y materiales (uso de Internet o intranet, autos utilitarios de la empresa, celulares, teléfonos, papelería, pc’s u otros recursos de la empresa para bloquear al otro).  Invertir tiempo en darle rienda suelta a la relación, descuidando el trabajo (faltar, dejar las actividades pendientes o incompletas por estar con la persona amada).

 

Todo ello sin contar las diversas situaciones de acoso sexual u hostigamiento cuando alguien no quiere seguir una relación o desea abandonarla y por supuesto la otra persona se niega a dejarla en paz, dentro o fuera de la oficina.

 
 
Sexualidad y trabajo

A pesar de las restricciones de algunas empresas para regular la sexualidad en el trabajo, las relaciones entre compañeros seguirán existiendo a pesar de las consecuencias que les genere.

 
Sugerencias para el cambio
  • Medir las consecuencias: positivas o negativas que puede tener una relación.
  • Si se trata de una relación complementaria o una aventura, medir las consecuencias laborales o familiares que tendría el ser descubiertos.
  • Analizar la historia personal, para decidir la continuidad de la relación y en  su caso poder planear objetivos de pareja hacia delante de forma conjunta.
  • En caso de arriesgarse, actuar de forma discreta con el fin de evitar chismes o murmuraciones que desgasten la imagen de ambos.
  • Tener todas las precauciones posibles con el fin de evitar ser descubiertos “in fraganti”, auque algunas personas les gusta tentar el riesgo y el peligro el cual les genera un ingrediente de excitación adicional a la relación.
 

 

Atentamente: Lic. Juan Antonio Barrera Méndez

Director de Atención y Tratamiento Psicológico

55-19-37-53

Aragón 87-4, Col. Álamos, Del. Benito Juárez, C.P. 03400, México, D.F.

drbarrera@atencion-psicologica.com

 

www.atencion-psicologica.com


Blog Entry¿Cuánto cuesta el amor? Jul 20, '08 3:20 AM
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¿CUÁNTO CUESTA EL AMOR?
 
PSIC. JUAN ANTONIO BARRERA MÉNDEZ
 

INDICE

Antecedentes

·        La general química del amor
·        La inversión psicológica
·        La inversión social
·        La inversión en el área fisiológica
·        La inversión en la parte económica
·        La inversión en la parte antropológica
·        La inversión en la parte espiritual
·        La inversión en la parte eléctrica
·        El recuento de la inversión

Sugerencias para el cambio

 

 

Antecedentes

Cuando hablamos del amor, pareciera ser una pregunta absurda el suponer que éste tiene un costo, cuando muchos de nosotros simplemente lo damos o lo recibimos.  Existen diferentes tipos de amor voy a referirme al amor de la pareja.

 

Existen inclusive también estilos diferentes para amar: amor erótico (Eros),  de juego (Ludus), amor fraternal (Storge), amor mixto o mania (combinación de Eros y Ludus), amor pragmático (Pragma) y amor espiritual (Ágape)  (Lee, citado en Sangrador 1982).

 

Las primeras experiencias de vida relacionadas con el amor, pueden provenir desde nuestros propios padres.  ¿Fuimos concebidos mediante un acto de amor o fue más bien causalidad?  Posteriormente, una vez que nacemos, las muestras de amor que nos dan: caricias, palabras de cariño, atenciones y cuidados físicos, van formando el apego y la autonomía, y esto nos servirá como un mecanismo para relacionarnos socialmente con las personas.  

 

La importancia que la emoción del amor, de amar y de sentirse amados tiene para el desarrollo normal de la personalidad, particularmente en sus aspectos emotivos, se ha demostrado en numerosos experimentos (Díaz-Guerrero & Díaz-Loving, 1996).

 

¿Qué pasa si por alguna razón nos sentimos rechazados, o no amados?. Hacemos una inversión afectiva y emocional cada vez que queremos a una persona e invertimos emociones sentimientos y expectativas en el querer esperando retroalimentación y ser queridos.  La dimensión afectiva del apego no es específica del ser humano; ha sido demostrada mediante experimentos con crías de mono (Harlow, citado en Fischer 1990).

 

Cuando nos sentimos enamorados difícilmente analizamos el costo emocional que tiene ese estado, es más, lo disfrutamos y más aún si la persona de la cual estamos enamorados nos corresponde o al menos sentimos que lo hace lo disfrutamos sobremanera.  Sin embargo, enamorarse puede ser una conducta experimentada por uno solo de los miembros de la pareja, yo mismo puedo estar enamorado de alguien y esa persona desconocerlo y ni siquiera importarle.   Nos enamoramos de los ideales, de las carencias afectivas propias o ajenas, de lo similar a nosotros, de lo diferente a nosotros y muchas veces también de lo que nos hace daño consciente o inconscientemente.

 

La química general del amor

Llegamos a pensar el costo del amor como una simple fórmula química y esto va mucho más allá.  Ciertamente, cuando nos sentimos atraídos por alguien suponemos que existe algo interno que nos hace tener una percepción positiva a primera vista de la persona querida (efecto de primacía) y puede ser que esta percepción positiva se mantenga hacia cualquiera de las cosas que el otro hace en el futuro (efecto de halo) (Sangrador, 1982).

 

Entonces la química del amor, afecta áreas a nivel psicológico, fisiológico, celular, social, espiritual, económico y más.

 

La inversión psicológica

Pensar en el ser amado, respirar al ser amado, soñarle, encontrar en la calle alguien parecido, lugares asociados a él/ella, y pensar de tiempo completo en la pareja, es similar a lo que llamamos en psicología, “Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC)[1]”. Así,  actuamos pensando en el ser querido de forma compulsiva, repetitivamente e irracionalmente, la mayor parte del tiempo.  Traemos mariposas en el estómago de tiempo completo.  Uff!!!, cansado pero disfrutable.

 

Es una adicción completa de emociones, sentimientos y fantasías.   Experimentamos emociones positivas: alegría, felicidad, aceptación, optimismo, sorpresa, entre otras, cuando activamos su presencia real o imaginaria.  En estrecha relación con la parte fisiológica, experimentar felicidad inhibe los sentimientos negativos y favorece un aumento de la energía disponible aquietando pensamientos destructivos. Es por ello, los deseos intensos de querer estar constantemente al lado de la pareja, o de querer hablarle a altas horas de la noche o simplemente querer oír su voz.

 

En este sentido, sí la inversión emocional crece, y corremos el peligro que al desaparecer o fracturarse nuestras expectativas se derrumben en un fuerte choque psicológico, parecido al que experimentan los adictos con el síndrome de abstención, ante la ausencia del ser amado.

 

Otro de los riesgos de la inversión emocional, es que una persona se puede volver adicta a querer a otras y entonces hablamos de codependencia o la dependencia afectiva y emocional a otras personas. 

 

La persona amada nos produce también un stress positivo al saber que le veremos pronto. Y un estado de ansiedad, al percibir que una hora pasa como si fuera un minuto a su lado (apego).

 

La inversión social

En la parte social, el ser reconocido como uno de los miembros de la díada, conlleva a ser identificado por las personas cercanas (familiares o amigos) y lejanas (conocidos o extraños), como parte de un grupo, de una familia, de ser novios o simplemente pareja.  Es contar con una nueva identidad. Ah!, tu eres el novio de…, eres la señora de…, eres el esposo de…, y así los dos son un mismo grupo.

 

De la misma manera, si pasas de estar solo a estar con alguien más es contar con una compañía, y ello significa la posibilidad de compartir o tener alguien con quien salir, de tener un posible futuro al lado de … (formar una posible familia), de tener un status social o económico, o de ser identificado como parte de un grupo de pertenencia (somos la familia …). 

 

Si la inversión en conocer personas en este sentido se pierde, el impacto es dejar de ser parte de ese grupo al cual antes se pertenecía. La cohesión, la solidaridad del grupo, una posible competencia entre sus miembros, luchar por el poder, tener la capacidad de ser empático y entender al otro, contar con formas de resolver conflictos, tener planes de vida en común, son parte normal de la dinámica en pareja.  Si estas áreas de convivencia entre ambos miembros transcurren sin dificultades, son observados frente a los demás como sí materialmente estuvieran en las nubes y mostrando una actitud socialmente más positiva ante los problemas de la vida.  Se convierten en una pareja ejemplar o modelo. De lo contrario se convierten en la pareja conflictiva.

 

 

 

La inversión en el área fisiológica

Experimentar cambios externos e internos forma una totalidad en la inversión de cuánto cuesta el amor.

 

Detengámonos un momento en nuestras propias reacciones ante la llegada del ser amado:

  • tensión muscular, sensación de vacío estomacal, sudoración en pies y/o manos u otras partes del cuerpo, respiración acelerada o clavicular, boca seca, rubor en la mejillas, tensión en manos o pies (volverse un poco torpe ante movimientos mecánicos o finos),
  • liberación de grasas o azúcares al torrente sanguíneo con el propósito de aumentar el rendimiento muscular, inhibición  del cortex prefrontal (área relacionada con la lógica, por ello se llega a decir que los enamorados actúan con el corazón y no con la lógica),
  • producción a nivel celular de feniletilamina (inhibe el hambre y se ve la vida de color de rosa),
  • oxiticina (en las mujeres provoca el reflejo de  eyección de leche en la lactancia y en los hombres aumenta el rendimiento y la excitación sexual),
  • serotonina (aumenta la presencia de pensamientos y fantasías obsesivas en relación  a la persona amada, cuando estos niveles caen producen depresión o hacen que materialmente alguien enferme de amor),
  • dopamina y norepinefrina (provocan euforia y alegría aunados a sentimientos obsesivos acerca del objeto deseado), 
  • además de la producción de feromonas (sustancias químicas que afectan el comportamiento reproductivo de hombres y animales) de ambos miembros de la pareja.

 

La inversión en la parte económica

Cuando se disfruta de un aparente equilibrio en la convivencia emocional, la inversión económica pasa desapercibida y se convierte en un gusto compartir, para cualquiera de los miembros de la pareja.

 

Las salidas al cine, de vacaciones, a comer, bailar, pasear en bicicleta, disfrutar una conferencia, nadar, jugar, los pequeños regalos, la inversión en bienes materiales, el doctor, la ropa, las diversiones en general, pasan desapercibidas, pues la idea es simplemente disfrutar la presencia de la pareja.  Y, poco a poco, la inversión puede ser muy alta.  De ello se van a percatar de manera más evidente cuando se entra en conflicto y se hacen cuentas para saber ¿qué puso cada quién?.

 

La inversión en la parte antropológica

Esta área, se asocia más a la atracción relacionada con la elección sexual en cuya base  se encuentran componentes muy similares a los que llevan a cabo los animales, para así contar con una pareja cuyas cualidades biológicas sean optimas y contar con una descendencia sana.

 

 

 

La inversión en la parte espiritual

Si por alguna razón los miembros de la pareja comparten credos o ideologías diferentes, en la parte inicial de la relación son capaces de respetar los cultos, las costumbres y las formas de pensar, aunque ello contravenga a sus propios principios en esta área importante de la vida.  Llegados a una situación de crisis, es uno más de las gotas que derramaran el vaso.

 

La inversión en la parte eléctrica

Se presentan descargas de impulsos físicos, químicos y eléctricos iniciando en el cerebro, y de neurona a neurona, en lo que se conoce como espacio sináptico, produciendo asociación de estímulos y reacciones sensoriales y motoras ante la presencia del ser amado. 

 

Las neuronas transmiten información electroquímica e intervienen tres tipos de ellas para que esto sea posible: una neurona sensora que recibe información, otra motora que pone en movimiento los músculos y otra de asociación que conecta a las dos anteriores (Santigo, 1989).

 

El recuento de la inversión

Siendo alterado en su totalidad de pensamientos, palabras y acciones, el cuerpo humano invierte en todas las áreas de su vida, de tal forma que un estado como este, no puede durar eternamente.  Existen diversas estimaciones, hay quien dice que dura de 2 a 3 años, en este estado de adicción. Hay también quienes suponen que puede llegar incluso a los 4 años. Por otro lado, según un estudio de la Universidad de Cornell en Nueva York, estamos programados para sentir pasión y emoción entre 18 y 30 meses. 

 

Un enamorado presenta una lucha constante entre pensamientos y sentimientos analizados recientemente a través del concepto de inteligencia emocional. Goleman (1997), señala al respecto: “Tenemos dos mentes, una que piensa y la otra que siente … la mente racional, es la forma de comprensión de la que somos típicamente conscientes: más destacada en cuanto a la conciencia, reflexiva, capaz de analizar y meditar. Pero junto a esta existe otro sistema de conocimiento, impulsivo y poderoso, aunque a veces ilógico: la mente emocional”.

 

Imaginemos a una persona enamorada, gastando la misma energía de forma similar a como lo hace un atleta de alto rendimiento, pero dedicado las 24 horas del día a entrenar.  ¡El desgaste es impresionante!.

 

Es por ello, que si estar enamorado se termina, produce efectos devastadores en las personas, al grado extremo de no tener deseos de vivir o dejar de creer en el amor.  Se produce también, angustia, desasosiego, depresión, ansiedad, celos, tristeza, pesimismo, eustress o stress malo, vacío existencial, pérdida de la autonomía,  baja en el sistema inmunológico, aislamiento y rechazo social, síndrome de abstinencia, apego disfuncional, pérdida de identidad como pareja y disminución de la líbido entre otras cosas.

 

 

Sugerencias para el cambio

  • Estar consciente que el ideal, no existe, aunque al estar enamorado materialmente todo lo vemos positivo, minimizando las malas acciones de la persona amada.
  • Aprender a desapegarse de las parejas pasando por una etapa de duelo.
  • Estar consciente que en la inversión emocional, mientras más se invierte en ella y son más altas las expectativas, existe más riesgo a sufrir en caso de disolverse el vínculo.
  • Pensar que invertir una relación afectiva es un acto voluntario y nadie tiene por qué cobrarnos posteriormente la factura.
  • Saber que en caso de terminar una relación, si se produce el síndrome de abstención, se requiere el apoyo de un especialista.

 

 

Bibliografía

Díaz-Guerrero Rogelio & Díaz-Loving Ro